Beteta

Mapa Beteta

En el extremo norte de la provincia, la serranía de Cuenca nos ofrece una comarca privilegiada en sus paisajes y en sus tradiciones.Un entorno natural envidiable. Y en la cabecera Beteta, la antigua Vétera romana.

El Casco urbano y el castillo de Rochafria forman un conjunto de especial interés. Su Plaza Mayor cuenta con soportales apoyados en vigas de madera, formando una balconada típica serrana. de la Iglesia de la asunción cabe destacar la magnífica portada plateresca y el retablo neogótico en su interior. Todavía se conservan restos de la ciudad amurallada que fue y, coronando el cerro, el Castillo de Rochafría, compendio de arquitectura militar. Desde el mirador de Masegar se puede comprender la importancia de Beteta como enclave estratégico.

En el límite de la Alcarria con la Serranía encontramos Priego. Junto al río Escabas, se levantó el Castillo del que sólo se conserva el Torreón de Despeñaperros y la puerta de entrada al recinto, marcando algún lienzo de muralla. Situado a las afueras quedan los restos de lo que fue Convento de Concepcionistas, o Monasterio del Rosal, formado por Iglesia de origen gótico, Claustro románico y otros edificios anejos.Sobre la Hoz de Priego el convento de san Miguel, ofrece una espectacular panorámica.

En Cañamares el río Escabas se remansa y permite la existencia de una agradable zona de baño rodeada de praderas que invitan al paseo y al descanso. Más adelante Cañizares. Podría considerarse esta villa como el balcón de la Alta Serranía. Y de ahí al balneario de Solán de Cabras. Construido en 1775 y al que Carlos IV le dio el título de Real Sitio. Sus aguas minero-medicinales tienen consideración internacional.El río Guadiela con paciente labor escultórica fue capaz de abrir la Hoz de Beteta, una garganta kárstica que es el único acceso a la Villa de Beteta. La carretera transcurre por toda la Hoz y allí donde se angosta el desfiladero nace la fuente de los Tilos comienzo de un paseo botánico que transcurre por frondosos y bellos parajes.Carrascosa es un obligado punto de encuentro para los aficionados a la espeleología dada su abundancia en cavidades.

Una Foto de Beteta

En Cueva del Hierro encontramos la tradicional arquitectura negra que recibe el nombre por la utilización de piedra oscura, rica en compuestos ferrosos, presente en sus casas, iglesia y muros de contención de sus callejas.

A tres kilómetros de Beteta pueden contemplarse las Lagunas, grande y Pequeña, de El Tobar. Protegidas y declaradas Refugio de caza.Sus riberas se hallan repletas de carrizos y eneas donde anidan fochas, zampullines y ánades reales. en contraposición, al Norte de Beteta encontramos Valsalobre que debe su nombre a la existencia de manantiales, esta vez salinos. Esta villa fue muy importante en las Edades Media y Moderna por ser paso de transhumancia hacia el Levante y Sur.

A 1.300 m. de altura y una vez dejado atrás Beteta, encontramos el encinar más alto de la provincia en el valle del Masegar.A pocos kilómetros nos espera Masegosa construida en un altiplano. esta zona es abundante en cuevas y en fenómenos paisajísticos kársticos. En Lagunaseca se muestran una serie de hoyos más o menos circulares conocidos como torcas. Las torcas funcionan como sumideros de agua de lluvia abasteciendo cauces subterráneos que afloran a decenas de kilómetros.Un prototipo de villa serrana, junto al río Cuervo, que aquí se hace embalse, es santa maría del val con sus callejas estrechas e irregulares.

Otra Foto de Beteta

Poyatos, de origen medieval, conserva su arquitectura de los siglos XV y XVI en el Arco del Concejo, en la Parroquia de la Magdalena y en su Ayuntamiento recientemente rehabilitado y restos de su antigua muralla. Saliendo de Poyatos encontraremos un puente de un solo ojo, s. XIII y XIV, situado en un magnífico paraje desde donde contemplar el impresionante valle del río Escabas, en proceso de declaración de Parque Natural. Desde Poyatos a lo largo de la carretera que desciende junto al río, encontramos diversos merenderos donde reposar la vista y el ánimo en praderas ribereñas. Un poco más adelante Fuertescusa, y de aquí, tras pasar por los arcos escavados en la roca, conocidos como Boca del Infierno, llegamos a Cañamares.