Villar del Humo

Pinturas rupestres

Por medio de figuras que van desde el naturalismo más puro hasta un esquematismo impresionante, el arte rupestre plasmado en los abrigos rocosos de Villar del Humo representa uno de los focos culturales más interesantes de la península. está catalogado en el segundo de los tres estilos muy diferentes en que se divide el arte prehistórico, la pintura parietal levantina, única de sus características en el arte prehistórico universal.

El estilo de arte rupestre levantino se distingue por sus recurrentes escenas de caza con hombres y animales así como por su localización en cuevas de escasa profundidad y en rocosas paredes verticales, en la parte más alta de barrancos y farallones, casi siempre lugares de bastante difícil acceso.En cuanto a su naturaleza y significación, la mayor parte de los autores sostienen que el arte rupestre levantino tiene un valor esencialmente religioso o mágico. La magia de la caza convertiría los abrigos en santuarios, lo que explica el hecho de que multitud de lugares mucho más aptos de más fácil acceso para pintar no fuesen utilizados. La proximidad de varios abrigos en una distancia mínima resulta sintomático de su sentido como santuario.

Pinturas rupestres

Las escenas del complejo rupestre de Villar del Humo se centran sobre todo en la representación de animales propios de la zona: ciervos, cápridos, bóvidos y jabalíes.

El arma más preste es el arco, aunque sólamente en tres casos aparece la figura del arquero en actitud de disparar, lo que confiere a las escenas un carácter más simbólico que narrativo. Es un dato a señalar que la figura del toro también está representada con una gran precisión naturalista.

En cuanto al paraje que rodea el núcleo de Villar del Humo se puede afirmar que es indescriptible. Sus formaciones orográficas, así como las de los términos de Boniches y Pajaroncillo, forman la llamada sierra de las Cuerdas, pequeña estribación poco definida en los mapas, situada en la rama castellana del Sistema Ibérico, en la Serranía de Cuenca.

Pinturas rupestres

Las formas singulares en que la erosión ha tallado las rocas rodenas, los abundantes bosques de pinos, las Hoces del río Cabriel y la senda que, desde la localidad de Villar del Humo cruza el río Mesto, nos adentra en un mundo de frondosa belleza. El monstruo rocoso de la Peña del Escrito, los Recueros, semejantes a esculturas modernistas; la imponente Torre Balbina, incomparable a ninguna otra composición rocosa en magnificencia, y el más hermoso de los centinelas de piedra que vigilan este particular tesoro.